Temporada · 5 de octubre de 2026
Chullos: el gorro que abriga de verdad
El chullo no nació como accesorio de moda: nació para sobrevivir a noches de altura donde el termómetro baja de cero en cuestión de minutos.
Sus orejeras no son decorativas. Cubren la zona por donde más calor se pierde y permiten llevar el cuello despejado sin pasar frío.
Cada chullo se teje a mano con alpaca, y los motivos geométricos cambian según la comunidad que lo hace: son casi una firma.
Si lo lavas a mano en frío y lo secas en plano, el chullo te acompañará muchos inviernos sin deformarse.