Temporada · 14 de octubre de 2025
El frío del otoño ya está aquí

Llegan las mañanas frescas y con ellas la pregunta de siempre: ¿qué me pongo que abrigue de verdad sin pesar? En los Andes esa pregunta lleva siglos resuelta, y la respuesta es la alpaca.
La fibra de alpaca es hueca por dentro, así que atrapa el aire y aísla mucho mejor que la lana de oveja del mismo grosor. Pesa menos, no pica y apenas retiene olores, por eso una prenda de alpaca necesita muchísimo menos lavado del que imaginas.
Para empezar, un chullo o unos guantes son la puerta de entrada perfecta: notas la suavidad desde el primer día y ocupan nada en el bolso. Si buscas la prenda que te acompañe todo el invierno, el jersey tejido a mano es la inversión: cada uno tarda días en tejerse y ningún par es exactamente igual.
Un consejo de cuidado: lavado a mano con agua fría, secado en plano y nunca secadora. Así una prenda de alpaca dura décadas, no temporadas.